Pérdidas de 50.000 millones de euros al año y 416.000 empleos en la UE y de 5.700 millones de euros al año y 44.700 empleos perdidos en el caso de España, con un impacto del 20% en el PIB. Estos son los principales efectos de las falsificaciones de marca, según el informe “Situación del comercio ilícito y fraude en España, Europa y resto del mundo”, elaborado por Sicpa, una de las empresas líderes en autenticación segura, identificación, trazabilidad y preservación de cadenas de suministro. “Este documento está dirigido a concienciar a la sociedad del problema que supone el fraude y el comercio ilícito para la salud, la economía, el empleo y el medioambiente”, dice Martín Sarobe, CEO de Sicpa Spain SLU, durante el acto de presentación, que ha tenido lugar en Madrid en enero. Y es que un tercio de los europeos (31%) considera que las falsificaciones son una alternativa aceptable en el caso de que los precios de los productos originales sean altos. En la franja de edad comprendida entre los 15 y los 24 años, este porcentaje sube hasta el 50%. El documento también muestra las distintas formas de percibir y enfrentarse al fraude, junto a las legislaciones y movimientos institucionales recientes que tratan de combatirlo, pues la vulneración de los derechos de propiedad industrial sigue siendo una tendencia al alza. La solución, según el responsable de Sicpa, puede venir desde los sectores económicos que implementan un modelo productivo basado en la transparencia y la trazabilidad, “pues podrán distinguirse como líderes en la adopción de prácticas sostenibles y éticas, y, por tanto, fortalecer su posición en el mercado a través de la confianza de los consumidores”.
